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Camilo Guzmán Sandoval

HOMENAJE DEL CEILER A CAMILO GUZMÁN SANDOVAL A UN AÑO DE SU PARTIDA FÍSICA

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

“Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay quienes luchan toda la vida,
esos son los imprescindibles”
(Bertolt Brecht)

Camilo nació en Temuco el 30 de diciembre de 1940. Posteriormente, su familia se trasladó a Punta Arenas. En esa austral ciudad, cursó el 5º y 6º de Humanidades. A mediados de los años 50 regresó a la capital de la Frontera. Estudió en Centro Universitario Temuco de la Universidad de Chile. Ingresó a la Juventudes Comunistas, a la edad de 16 años. Por entonces nos conocimos, pues yo era el Secretario Político del Comité Regional Cautín de la Jota. Participamos juntos en diversas actividades.

Retornó a Punta Arenas en 1963. Ejerció como profesor en el Liceo de Niñas y en la Escuela Nº 6 Yugoslavia (hoy Croacia).
Después del golpe del 11 de septiembre de 1973 fue detenido. Salió al exilio en Alemania Federal. Residió en Francfort. Allí nos reencontramos.

Desde su llegada al destierro, Camilo desarrolló enorme actividad. Militó en una célula del Partido en Francfort. Fue uno de los fundadores de la Kinderhilfe Chile, institución de ayuda al niño chileno, que se multiplicó por toda Alemania Federal. Trabajó con el ASK, el Comité de Solidaridad Antifascista de la República Federal Alemana y con la Iglesia de ese país.

Participó, como todos los militantes comunistas en el exilio, en la grandiosa tarea de contribuir a financiar la lucha contra la dictadura en Chile, levantando la combativa empanada como un símbolo contra Pinochet.

En 1983, estando yo como Encargado del Coordinador del Partido Comunista de Chile en la Alemania Federal, Camilo fue elegido secretario de organización de ese Coordinador. Una vez más me correspondió trabajar con él. Desarrolló un sacrificado trabajo. Visitábamos cada fin de semana una de las 20 células que existían en ese país, siempre en su automóvil y él conduciendo. Esto durante seis años. En los calurosos días de verano, en los crudos inviernos, con mucho hielo y nieve en los caminos. En la bella primavera, con su tormentas imprevistas. En el otoño de hojas caídas.

Recuerdo que en más de una vez, enfrascados en conversaciones (en ocasiones discusiones subidas de tono) sobre el trabajo del Partido, nos equivocábamos de autopista. Estábamos totalmente perdidos.
– “Camilo –le decía yo- tú tienes la culpa ¿y qué hacemos ahora?, ¡vamos llegar atrasados a la reunión!”

-“Ivancito (siempre me dijo así), ten fe, Dios siempre ayuda a los buenos”. Y, después de meternos en alguna ciudad, retornábamos a la vía que nos llevaría a la reunión programada. Acelerando, a mata caballos, llegábamos a tiempo a encontrarnos con los compañeros que nos estaban esperando.

En otras ocasiones llegábamos a ciudades, que no conocíamos y que, por tanto, no teníamos ni la más mínima idea donde estaba la dirección indicada. Eso nos ocurrió, por ejemplo, en la ciudad de Mannheim, donde las calles en vez de nombre, tienen número. Dábamos vueltas y vueltas. Parece que, de verdad estábamos en el equipo de “los buenos” según la calificación de Camilo, porque de pronto nos encontrábamos frente a la dirección requerida. Entonces Camilo con una sonrisa llena de satisfacción y con una chispa de picardía en sus ojos, me decía: “Ves, Ivancito, como Dios ayuda a los buenos”.

Camilo retornó a la Patria en 1990. Se estableció en Ñuñoa, realizando desde su llegaba una admirable labor. De inmediato se incorporó al Partido, a la célula Santiago Aguilar, en la cual también militó el compañero Luis Corvalán, el más grande dirigente comunista chileno después de Luis Emilio Recabarren.

Con Marcia regresamos a Chile desde el exilio, el martes 23 de octubre de 1990. En el aeropuerto nos esperaban familiares y compañeros. Entre ellos, Camilo. Nos llevó en su automóvil hasta el domicilio donde nos quedaríamos por algún tiempo: Simón Bolívar 1862. Al despedirnos me dijo: “Ivancito, por lo pronto, descansa. El próximo domingo te pasaré a buscar a las 9,30 de la mañana, para que concurramos al Caupolicán. Hay un acto del Partido”.

Como siempre, cumplió Camilo. A las 9,30 horas del domingo 28 de octubre de 1990 me pasó a buscar y nos fuimos al Caupolicán. Fue así como gracias a Camilo, comencé mis actividades revolucionarias en Chile, a cinco días de haber retornado. Concurrí a un gran acto, lleno de banderas rojas. Ese magno evento era para celebrar la legalización del Partido Comunista de Chile, después de la dictadura fascista, en la cual un tal Pinochet, junto a antidemocráticos civiles y militares, pretendieron borrarnos de la faz de la tierra. Resonaron ese 28 de octubre de 1990 los “y que fue…y que fue, aquí estamos otra vez”, las canciones revolucionarias, consignas y La Internacional. Ambos estábamos, como otros miles, plenos de alegría y emoción.

Camilo fue por largo tiempo, hasta el año 2002, miembro del Comité Comunal Ñuñoa del Partido Comunista. Ocupando diferente cargos, entre ellos, como brillante Secretario Político. Entre sus obras, estuvo fundar “La Comuna”, órgano oficial del Comunal Ñuñoa del Partido Comunista.

En los años 1992 a 1996, durante el período del Alcalde Pablo Vergara Loyola, entonces militante del Partido Humanista, Camilo se desempeñó como responsable de la educación comunal. Su eficiente y creadora labor es recordada por los maestros de ese tiempo.

Tengo frente a donde escribo estas líneas colocada una foto. Estamos con Camilo. Ambos con una copa de vino en la mano. Fue para un cumpleaños de mi querido camarada. Éste siempre me echaba tallas porque yo no bebo bebidas alcohólicas. Ese día preparó discretamente a alguien que nos tomara una foto y luego me dijo:

-Ivancito, estoy de cumpleaños y tienes que hacer un brindis conmigo. Me pasó una copa de vino. En ese momento brilló un flash. Quedó inmortalizada la alegre sonrisa y la pícara mirada de un feliz Camilo, que me hizo “pecar” en un día de su cumpleaños. Yo estoy mirándolo, contagiado con su alegría. Más atrás, sentada, se ve a Marcia, que sonríe ante la gracia del cumpleañero.

Camilo terminó sus días militando en nuestra célula, la Julieta Campusano.

Desde la fundación del CEILER se constituyó en un pilar de sus actividades e infaltable conductor de los eventos.

Habían pasado 37 años de ese acto del 28 de octubre de 1990, cuando con Camilo y otros compañeros acordamos asistir juntos el domingo 23 de abril de 2017. Otra vez al Caupolicán, para celebrar una nueva y exitosa legalización de nuestro Partido. Pero en esa ocasión concurrimos sin la compañía física de Camilo. Su noble corazón de comunista había dejado de latir, tres días antes, el jueves 20 de abril de 2017.

El masivo y hermoso velatorio, contó con la presencia de muchos amigos y compañeros, entre estos, una delegación del Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Chile, que en ese momento se realizaba. Fue una demostración del cariño y respeto que se ganó el revolucionario llamado Camilo Guzmán Sandoval.

Porque Camilo fue un recabarrenista ejemplar. Responsable, valiente, estudioso, con un profundo y positivo espíritu crítico. Firme en la defensa de los principios marxistas- leninistas dentro y fuera del Partido. Duro con el enemigo de clase. Fraternal, respetuoso y tierno con sus compañeros. Generoso y solidario. Leal amigo. De gran llegada con los aliados y con todos los que estaban en su entorno. Trabajador incansable. De gran sentido práctico. Sencillo y modesto. Un evolucionario a carta cabal. Y, sin lugar a dudas, un imprescindible, que luchó toda su existencia.

En nombre y representación del Directorio del CEILER, proclamamos:

¡Honor y gloria a Camilo Guzmán Sandoval, consecuente heredero de Luis Emilio Recabarren!

Exitoso acto en homenaje a Juan Vargas Puebla y de solidaridad con Nicaragua

Con enorme éxito se desarrolló ayer, jueves 9 de agosto de 2018, el acto en homenaje a los 110 años de Juan Vargas Puebla y de solidaridad con el pueblo y gobierno de Nicaragua.

Entre el público que colmó el salón Camilo Guzmán Sandoval del ICHIL , se encontraba el señor Arévalo Méndez, Emabajdor de Venezuela; Laura, hermana de Juan Vargas Puebla junto a numerosos familiares del homenajeado; el abogado Eduardo Contreras, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Chile; Rosa Hernández, de la Comisión Internacional del PC.; Carolina Teitelboim y Darío Salinas, residentes en México y grandes amigos de Juan Vargas Puebla.

El acto, dirigido por Irene Bravo, expusieron el historiador Iván Ljubetic Vargas; Juan Francisco Jara, Secretario General de la Confederación Nacional de Sindicatos de la Construcción; el diputado del Partido Comunista por el Distrito 9, Boris Barrera.
Finalmente intervino la Embajadora de Nicaragua, señora María Luisa Robleto, quien en una argumentada exposición explicó los acontecimientos ocurridos en su país, las causas de ellos, la acción de los sectores reaccionarios y las medidas adoptadas por el Gobierno sandinista. (Esta valiosa exposición la publicaremos próximamente).

Al acto llegaron numerosos saludos, entre los que destacamos el enviado por la señora María Antonia Navarro Bustillo,. Embajadora de Honduras; de Verónica de Negri (madre de Rodrigo Rojas) desde Washington; de Leo Fonseca, miembro de la Comisión Internacional del PC, de familiares de Juan Vargas Puebla en el exterior.

El acto finalizó con La Internacional. Luego hubo un hermoso momento de confraternidad, de abrazos, saludos, fotos, acompañado de un rico refrigerio.

(En la foto que encabeza esta crónica, aparece interviniendo la señora María Luisa Robleto, Embajadora de Nicaragua, junto a los otros expositores)

El Internacionalista Juan Vargas Puebla

Iván Ljubetic

Juan Vargas Puebla nació hace 110 años en La Serena, el 8 de agosto de 1908. A los 14 años comenzó a trabajar como obrero.

Fue dirigente de la FOCH, Estuvo entre los fundadores del Sindicato de Estucadores, de la Federación de la Construcción, de la CTCH y de la CUT. En las tres centrales fue consejero nacional.

Ingresó a las filas del Partido Comunista en 1932. Fue miembro del Comité Central, de su Comisión Política y de su secretariado.

Es uno de los oradores más brillantes de la historia de Chile.

Fue regidor por Valparaíso entre 1938 y 1941; diputado ente 1945 y 1949: regidor por Santiago entre 1967 y 1971.

Después del golpe de 1973 debió salir al exilio. Estuvo en Argentina, República Democrática Alemana, Bulgaria y México. En este último país, donde residió los últimos 15 años de su existencia, fue asesinado el 21 de enero de 1992.

Reconoció a Recabarren como su maestro. Y hay notoria similitud entre la vida y la obra de ambos. Los dos dedicaron sus mejores esfuerzos a la unidad, organización y educación de los trabajadores chilenos.

Juan Vargas Puebla fue un consecuente internacionalista. Recordemos algunas de sus muchas actividades enarbolando las banderas de la solidaridad internacional.

En “El Siglo”, del sábado 25 de diciembre de 1943, leemos:
“Recientemente se ha celebrado en Colombia el VI Congreso Nacional del Trabajo, en la ciudad de Bucaramanga. A tan importante reunión, llamada a tener amplia repercusión en el movimiento sindical americano, asistió como delegado de la Confederación de Trabajadores de Chile el camarada Juan Vargas Puebla”.

Con fecha 27 de enero de 1944, Juan Vargas Puebla escribió: desde la ciudad colombiana de Buenaventura:

“Con Carlos Godoy Pizarro, en dos o tres días más abandonaremos Colombia con rumbo a México. Nuestra larga estada en este país, después del magnífico Congreso Nacional de la Confederación de Trabajadores de Colombia, se debió al atraso del barco por más de un mes. Este atraso nos ha servido para visitar sus organizaciones sindicales, imponernos de las condiciones de vida y de trabajo de los obreros y campesinos”.

Menciona diez ciudades que visitaron y explica: “En todas estas localidades hemos dictado conferencias en los Sindicatos o en las salas de los Consejos Municipales. Las autoridades se han hecho presente y nos han brindado toda clase de atenciones. Los trabajadores se han entusiasmado con nuestras experiencias sindicales y políticas, de las que hemos hablado extensamente”.
El martes 28 de marzo de 1944, después de más de tres meses de haber emprendido su gira internacional, regresaron a Santiago, Juan Vargas Puebla y Carlos Godoy, consejeros nacionales de la CTCH. Habían participado en el Congreso de los Trabajadores de Colombia y visitado ese país, para continuar su gira por México, Guatemala, Costa Rica y Panamá.

El viernes 20 de octubre de 1944, Juan Vargas Puebla participó -representando a la CTCH- en la reunión constitutiva de la Comisión de Solidaridad con el pueblo argentino.

El sábado 21, acompañó al Embajador de México, señor Luis Rodríguez, en una visita a la zona de La Calera. Habló en un almuerzo que se ofreció al diplomático en el Club Social de esa localidad y en un mitin en el Teatro del Sindicato Cemento Melón. Relató aspectos de su viaje a México y abogó por el establecimiento de relaciones entre Chile y la Unión Soviética.

El domingo 12 de octubre de 1944 tuvo lugar una concentración en el Teatro Victoria de Valparaíso, en homenaje a la Unión Soviética, donde intervinieron, entre otros, Pablo Neruda, quien recitó su “Canto de Amor a Stalingrado” y Juan Vargas Puebla.

El miércoles 29, de noviembre Juan Vargas Puebla habló por Radio del Pacifico. Su alocución “Aplastar el foco nazi en Argentina para garantizar la libertad de nuestra América”, fue un emotivo llamado a solidarizar con el pueblo argentino.

Pocos días después viajó nuevamente a Colombia. Era uno de los cinco miembros de la delegación de la CTCH designada para participar en el Segundo Congreso de la Confederación de Trabajadores de América Latina, CTAL, en la ciudad de Cali, entre el 10 y el 15 de diciembre de 1944. Asistieron representantes de 13 países del continente.

El 18 de agosto de 1945, la CTCH designó a Juan Vargas Puebla y a otros dos dirigentes como delegados al Congreso Mundial Obrero, a realizarse en París del 25 de septiembre al 8 de octubre de 1945. Debido a la intencionada tramitación por el Consulado de Estados Unidos de las visas de tránsito, los tres consejeros de la CTCH sólo pudieron viajar el domingo 30 de septiembre y llegaron a París cuando ya había finalizado el Congreso Mundial Obrero. Este terminó sus labores el lunes 8 de octubre, habiendo fundado antes la Federación Sindical Mundial.

Sin embargo, los tres dirigentes de la CTCH participaron en el Congreso de la CTAL, que inició sus sesiones el miércoles 10, bajo la presidencia de Vicente Lombardo Toledano. Igualmente tomaron parte en la 27 Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, que se celebró entre el lunes 15 de octubre y el lunes 4 de noviembre de 1945.

Desde París, Juan Vargas Puebla viajó a México, donde permaneció varios meses, colaborando con la Confederación de Trabajadores de México, CTM. Entre sus muchas actividades en ese país, representó a la CTAL en el V Congreso Americano del Magisterio, en cuya sesión inaugural pronunció -según la prensa mexicana- “el mejor y más aplaudido discurso”.

También visitó Estados Unidos, Cuba y Guatemala, aportando con su valiosa experiencia en los movimientos sindicales.
Juan Vargas Puebla fue dirigente de la Confederación de Trabajadores de América Latina, participó en eventos internacionales como representante de la Federación Sindical Mundial. Viajó a Cuba antes y después del triunfo de la Revolución. Visitó la Unión Soviética.

Resulta imposible relatar todas las actividades internacionales que realizó Juan Vargas Puebla, representando a la CTCH, a la Confederación de Trabajadores de América Latina, a la Federación Sindical Mundial y a la CUT.

Para finalizar, recordaremos un episodio que une el ayer con el presente:

El viernes 30 de abril de 1965 Juan Vargas Puebla llegó a Managua, capital de Nicaragua, para participar en el acto del Día Internacional de los Trabajadores, en representación de la CUT. Ese mismo viernes 30 de abril, se reunió con dirigentes sindicales nicaragüenses. En la noche de ese día, estaba ya descansando en el Hotel Estrella, cuando lo detuvieron ocho policías vestidos de civil. Lo llevaron a hablar con ‘el jefe’, pero lo dejan en un calabozo. Protestó airadamente por el atropello. Exigió ponerse en contacto con la Embajada chilena o con los dirigentes sindicales nicaragüenses. Se lo negaron. Fue incomunicado. Lo trataron groseramente.

No pudo asistir al acto del 1º de Mayo. Pero en éste, el dirigente de la Confederación General del Trabajo nicaragüense, Francisco Bravo, denunció su detención, exigiendo su libertad.

Sólo una vez concluido el mitin realizado en la Casa del Obrero de Managua, llevaron a Juan Vargas Puebla ante el “jefe”, el “Mayor Pérez”, con quien tuvo un agrio diálogo. Fue dejado en libertad.
Gobernaba Nicaragua por entonces, el Presidente René Schick Gutiérrez, un títere de los siniestros Somoza, a su vez, títeres del imperialismo estadounidense.

Han pasado 53 años. Hoy, luego de una heroica lucha armada y jornadas electorales, gobierna Nicaragua el pueblo, a través del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

En 1965, Juan Vargas Puebla fue a entregar la solidaridad de la CUT a los trabajadores nicaragüenses, hoy –no lo dudamos- estaría en la primera línea solidarizando con el pueblo de Nicaragua, que sufre –una vez más- los ataques del imperialismo.

Por ello, el Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER, decidió unir el homenaje a los 110 años de un recabarrenista, llamado Juan Vargas Puebla, con nuestro irrestricto apoyo al pueblo de Nicaragua.

Nosotros, fieles al legado de Marx y Engels proclamamos: ¡Proletarios de todos los países, uníos!

Consecuentes leninistas, no perdemos la brújula, y tenemos siempre en cuenta que el enemigo principal de los pueblos, es el imperialismo estadounidense.

Y, como leales herederos de Luis Emilio Recabarren, exclamamos con fuerza y decisión:

¡Honor y gloria al recabarrenista Juan Vargas Puebla!
¡Viva el pueblo de Nicaragua!
¡Arriba la solidaridad internacional!

El Siglo debe continuar publicándose en papel

ELIMINAR “EL SIGLO” DE PAPEL ES TRAICIONAR EL LEGADO DE  RECABARREN

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

Luis Emilio Recabarren, venciendo enormes dificultades -persecución policial, destrucción de imprentas, prisión, un Partido muy débil, falta de recursos- fue capaz de fundar once periódicos. Esa herencia es un tesoro para los comunistas.

Siguiendo la senda recabarrenista, un grupo de revolucionarios, basándose en las fuerzas del Partido Comunista y en el apoyo del pueblo, sacó el 31 de agosto de 1940 el primer número de El Siglo.
Este hecho marcó el inicio de su primera etapa, que finalizó con el cese de su publicación el 14 de julio de 1948 como consecuencia de la Ley Maldita. Para reemplazarlo, sacó el 10 de septiembre de 1949 el periódico Democracia, que circuló sin explicitar que era comunista para evitar ser clausurado. El reconocimiento como órgano del PC se produjo en su última edición, en 1952.

La segunda etapa abarca desde el 25 de octubre de 1952, cuando reapareció ocho días antes de que terminara el gobierno de González Videla hasta el golpe fascista de 1973.
Fue en esa etapa cuando inicié a colaborar con nuestro periódico.

Gracias al diputado obrero Medel…

El de 1957 fue un invierno muy crudo. Las torrenciales lluvias hicieron subir el caudal de los ríos de la provincia, provocando grandes inundaciones. Especialmente desastrosas resultaron las crecidas del Cautín y del Imperial. Este último anegó vastas zonas desde Nueva Imperial hasta la costa, dejando damnificadas a gran cantidad de comunidades mapuches.

De Concepción al sur, no teníamos parlamentario comunista. Debido a ello, el Comité Central designó al diputado por Concepción, camarada Santos Leoncio Medel, para que visitara y atendiera, desde el punto de vista parlamentario, el sur del país.

El compañero Medel era un minero del carbón, que no siendo de edad avanzada tenía el pelo totalmente blanco. Hablaba con voz ronca, en forma pausada; era extraordinariamente amable y cordial; entusiasta y apasionado como un joven, optimista y alegre; sencillo y modesto (Mucho después vine a saber que ya por entonces su organismo estaba gravemente afectado por la silicosis, la terrible enfermedad que ataca mortalmente los pulmones de los mineros).
Viajó a Cautín a recoger antecedentes de las secuelas de las lluvias caídas. Me correspondió acompañarlo en su minuciosa gira desde Temuco hasta Puerto Saavedra. Visitamos comunidades mapuches, el barrio Estación de Carahue, la zona costera del Pacífico. Por todas partes desolación y muestras de la indolencia y despreocupación de las penurias del pueblo de parte de las autoridades. Gobernaba el ex dictador Carlos Ibáñez del Campo.

En nuestra casa, mientras tomábamos una taza de té, el compañero Medel me dijo:

– Camarada Iván, le deseo pedir un favor. Resulta que debo escribir algo para el diario, pero como hemos andado los dos juntos y usted es mejor para la pluma que yo, he pensado que usted podría redactar una informacioncita de lo que vimos y de lo que hicimos. No pude negarme. Escribí de inmediato el artículo, poniendo todo mi empeño. Lo corregí varias veces. Después se lo pasé al diputado. Pensé que iba a proponer correcciones. Lo leyó en voz alta y me dijo:

– Muy bien compañero. Le quedó excelente. Mañana en la mañana, apenas llegue a Santiago, lo llevaré a “El Siglo”. Y si usted no tiene inconveniente para ello, lo publicaremos con su nombre.

Acepté feliz, Se hacía realidad un viejo anhelo de escribir en el diario del Partido.

Fue así como, al diputado obrero Santos Leoncio Medel, apareció mi primer artículo en “El Siglo”.

Colaborando durante 40 años

En abril de 1958 escribí un artículo sobre las Juventudes Comunistas con el nombre de José Soto.

En 1959 en mi viaje como delegado al Festival de la Juventud y de los Estudiantes efectuado en Viena escribí varias crónicas, de las cuales se publicaron dos.

En 1961 aparecieron 10 artículos míos; 32, en 1962; 3, en 1963; 4, en 1964; 3, en 1965; 1, en 1966; 1, en 1967; 6, en 1968; 2, en 1969; 13, en 1970; 40, en 1972.

Durante la UP, El Siglo tenía una tirada de 29.000 ejemplares diarios, ocupando el segundo lugar entre la prensa pro allendista, muy por detrás de El Clarín (220.000) y por delante de Puro Chile (25.000), La Nación (21.000) y última Hora (17.000).

La tercera etapa corresponde a la época de clandestinidad, en la que el órgano del PC circuló esporádicamente y con gran dificultad, debido a la persecución que ejerció la dictadura. En ese tiempo el lema del diario era “el primer activista de la revolución chilena”.
La cuarta etapa se extiende desde septiembre de 1989, cuando se convierte nuevamente en una publicación de circulación legal, hasta enero de 2018, cuando dejó de publicarse como periódico de papel, a raíz del incendio de la imprenta en que se editaba.

En esa etapa volví a colaborar. De vuelta del exilio, apareció un artículo mío en 1990; 26, en 1991; 7, en 1992; 4, en 1993; 3, en 1994; 1, en 1995; 5, en 1997.

Prohíben que aparezcan mis artículos

Después de ese año, fui vetado, como es (era) el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Chile, el hecho que manifestara mis posiciones contrarias a las de algunos miembros de la Dirección Central en materias tácticas, significó que se cerraran a machote las puertas de El Siglo a un militante que durante 40 años colaboró en él sin remuneración alguna.

El 27 de septiembre de 2002, el compañero Guillermo Teillier a propósito de mi libro “Historia del Partido Comunista de Chile. La Crisis que se comenzó en los años ochenta”, me dedicó un artículo de dos páginas con el título de “La crisis de Iván”, donde me trató muy mal, inventando que yo estaba al frente de una fracción (cosa que nunca se aclaró). Entonces, basándome en mi derecho a réplica, escribí una respuesta y la llevé a “El Siglo”. Allí me dijeron que por orden de la Dirección del Partido no se publicaba nada mío. Pero, a pesar del veto del CC, nada ni nadie me quita el derecho de sentirme muy junto a El Siglo. Cuarenta años son más que algo.

Vitrina en la esquina roja de Ñuñoa

En el año 2008, por iniciativa y gracias al impulso del compañero Moisés González, surgió la idea de las Vitrinas. La central y la que se mantuvo durante años fue la ubicada en Irarrázaval esquina Pedro de Valdivia, que llamamos la esquina roja de Ñuñoa. Fue iniciada con los miembros del secretariado del Comité Comunal y más tarde quedó bajo la responsabilidad de la célula Teresa Flores. Funcionó, salvo excepciones, todos los sábados desde el 8 de marzo de 2008.

En su desarrollo participaron, además de miembros de la Teresa Flores, compañeros de las células Américo Zorrilla, Julieta Campusano, Aurora, Santiago Aguilar, Lelia Garreaud, Mario Zamorano y María Marchant.

En muchas ocasiones vendimos veinte ejemplares de “El Siglo”. Y no en pocas, participé voceando y vendiendo nuestro semanario.

En la Vitrina, en la esquina roja de Ñuñoa, sábado 31 de mayo de 2014

No puede desaparecer “El Siglo” de papel

Los que están por decretar la muerte del periódico de papel, argumentan que basta con el periódico digital. Qué poco conocen al pueblo, a los trabajadores. Una vez más esos dirigentes muestran su ignorancia de la importancia de la lucha ideológica. Si fuera verdad lo que ellos sostienen, ¿por qué se mantienen los periódicos de COPESA y de El Mercurio? ¿Por qué, incluso, regalan periódicos gratis?

Ellos comprenden mejor el legado de Recabarren que algunos debieran ser sus herederos.

Recordemos lo ocurrido en 1957, en la llamada “Batalla de Santiago”. En la madrugada del 3 de abril de 1957, matones de la entonces policía política asaltaron, destruyeron la Imprenta Horizonte, que era del Partido Comunista. Rufianes como eran incluso se robaron máquinas de escribir y otros elementos. Simultáneamente realizaron idéntico operativo en las oficinas de “EL Siglo”. Entonces los dirigentes comunistas no buscaron el camino más cómodo.

Actuaron siguiendo el ejemplo de Recabarren y 28 días después de los asaltos volvió a publicarse “El Siglo”.

Ahora, en enero de 2018 un incendio afectó a la imprenta (que tengo entendido no es el Partido) en que se editaba el semanario. Han pasado mucho más de 28 días y lo único que hemos conocido al respecto de la Dirección del Partido es solicitar ayuda solidaria para el compañero dueño de la imprenta siniestrada (lo que es muy justo hacerlo) y tratar de convencernos que basta con la edición digital a la que no tienen acceso la inmensa mayoría de los trabajadores.

La voz de la militancia es la voz del Partido

Lenin en su obra “La socialdemocracia y las elecciones a la Duma”, escribió:

“Todos los asuntos del Partido deben ser manejados –directamente por medio de representantes- por todos los miembros del Partido en un plano de igualdad de derechos, sin excepción”. (Lenin: Obras Completas, tomo 14, p. 253, citado por Otto Kussiner y otros en “Comunismo Científico. Diccionario”, Editorial Progreso. Moscú, 1981, p. 122).

Si bien es cierto que “El Siglo” es el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Chile, la militancia –según las normas leninistas- tiene derecho a manejar todos los asuntos el Partido.
He recibido numerosos correos de compañeras y compañeros que están incluso desconsolados por la eliminación de “El Siglo” de papel. Es bueno que esa expresión se haga pública.

Exijamos, por ejemplo, que el objetivo principal de la Campaña de Finanzas 2018, que lleva el nombre de la gran compañera Julieta Campusano, sea dotar al Partido y al pueblo chileno de un periódico que sea ojalá sea diario o, por lo menos aparezca tres veces a la semana.

Así nuestro Partido será digno heredero del creador de la prensa obrera chilena, Luis Emilio Recabarren.

Queremos ver al heroico pionero de “EL Siglo” recorriendo las calles de la ciudad.

Hace 70 años: 15 de enero de 1948

(Dos apartados del capítulo Primero de “Siguiendo la Roja Estrella. Recuerdos” de Iván Ljubetic Vargas)

II.- Descubriendo un nuevo mundo

Terminado el año escolar 1947 me quedé en Llo-Lleo. Estaba lleno de veraneantes. Estos y también nosotros, los del lugar, cumplíamos el rito estival: ir en la mañana y después de almuerzo a la playa; pasadas las 18 horas, a la plaza, a dar vueltas incansablemente hasta las 20 horas, cuando todos íbamos por Inmaculada Concepción a la estación ferroviaria a esperar el tren que venía de Santiago (corría sólo dos veces al día, el otro llegaba cerca de las 11 horas, cuando era tiempo de estar en la playa). La verdad es que la inmensa mayoría de los que repletábamos la estación no iba a esperar a nadie. Una vez que el convoy partía rumbo a Barrancas, San Antonio y Cartagena, regresábamos a la plaza. Había música a través de `parlantes. Algunos bailaban en el centro de ella. Otros se sentaban a conversar, pero la mayoría daba las tradicionales vueltas. Todos admirábamos lo hermoso de la plaza: los jardines, un pino en forma de casa, los prados, el árbol de la vida. Cuidaba esa plaza el “maestro” Armando Vidal, que pololeaba con nuestra nana Carmen.

Aparentemente, la vida transcurría idílicamente en Llo-Lleo y en todo Chile. Pero en esos mismos momentos cientos de comunistas estaban en la cárcel o en Pisagua; miles eran perseguidos, expulsados de su trabajo.

También en esos días, miles de revolucionarios trabajaban en la clandestinidad.

Pero ni lo uno ni lo otro lo sabía o le importaba a la mayoría de aquellos que iban a la playa, daban vueltas en la plaza o recibían el tren de la noche.

Yo me encontraba entre esos ignorantes y despreocupados chilenos que vivían en las nubes. Pero algo maduraba en mí. Alguna huella había dejado el comprobar la forma en que se calumniaba a los comunistas. Sentía simpatía, solidaridad hacia ellos, esto de un punto meramente humanitario. Me sentía un buen samaritano, deseoso de ayudar al hermano perseguido.

Supe que un sastre de Llo-Lleo, llamado Ramón Urzúa, estaba relegado en Pisagua. Conversé con sus vecinos. Todos hablaron muy bien de él.

Observé que algunos comunistas, a los que conocía de vista, se paseaban solos. La gente, incluso sus amigos, temía que los vieran con ellos.

Ello me indignó. Fue como un desafío para mí. Me dije que yo haría lo que otros no se atrevían a hacer. No tenía miedo. Me sentía ingenuamente protegido. Pensaba que el hecho de ser dirigente de la Juventud Católica, presidente del Estrella, hijo del dueño del almacén de la esquina o estar a las puertas de la Universidad, me daba una especie de fuero.

Era fines de diciembre de 1947. Una noche estando en la estación vi a un joven obrero de la construcción, conocido comunista, Armando Alarcón Piña, que se paseaba solo. Me acerqué a él y lo saludé. Contestó con una naturalidad, que me desconcertó un tanto, pues esperaba que mi actitud lo sorprendiera. Me conocía y sabía quién era. La gente había abandonado el lugar. Nos sentamos en un banco junto a la cabina de la Estación. Luego de hablar sobre el tiempo, tema apropiado para iniciar una conversación, le hice varias preguntas, que respondió ampliamente: ¿Qué eran los comunistas? ¿Por qué luchaban? ¿Por qué los perseguían?

La conversación de esa noche de verano comenzó a abrirme las puertas hacia un mundo hasta entonces desconocido para mí, que me maravilló desde el primer momento. Fue también el inicio de una gran amistad.

Nos juntábamos todas las tardes. Armando me hablaba de Luis Emilio Recabarren, de una historia muy distinta a la que había aprendido en el liceo, de Lenin, de la Revolución Rusa, de la Unión Soviética, de la traición de González Videla.

Me parecía increíble que un obrero, que debió abandonar la escuela para entrar a trabajar cuando aún era un niño, supiera tanto.

Ante una pregunta, me respondió lleno de orgullo:

-El Partido me ha educado. En sus filas he aprendido todo lo que sé.

Esta afirmación me conmovió. Pensé: un Partido que forma esta clase de jóvenes no puede ser malo.

Recuerdo que un día, cuando se acercaba la mitad de enero, Armando, así de frentón, siempre con su característica sonrisa, me propuso que me hiciera comunista y que le ayudara a reorganizar las Juventudes Comunistas de Llo-Lleo, desaparecidas a causa de la represión del traidor. Me contó que quedaban sólo dos: él y otro joven de la construcción de apellido Huala, y que para constituir la Jota se necesitaban a lo menos tres. Y me planteó: tú puedes ser el tercero. ¿Qué te parece?

Me pilló de sorpresa. Yo simpatizaba a esas alturas totalmente con los comunistas, pero no había pensado siquiera en la posibilidad de incorporarme a la lucha. No me encontraba con pasta de revolucionario.

Dos sentimientos experimenté ante la proposición de Armando. Felicidad por la confianza depositaba en mí por él (que después supe que detrás de ella estaba la opinión positiva del Partido). Por otro lado, miedo. No a la represión, porque ni pensaba en ello, sino a no poder cumplir y defraudar a los compañeros.

Respondí: podría intentarlo con tu ayuda y si me es permitido poner tres condiciones: que me permitan seguir creyendo en Dios, que no se me obligue a ser dirigente ni a hablar en público.

Armando, inteligente y sin sectarismo alguno, me explicó que no había problema alguno. Que esas tres cosas las debía decidir yo personalmente.

Acepté. El compañero me abrazó emocionado.

III.- Una tarde de verano cerca del mar

15 de enero de 1948. Nos juntamos en la esquina de Providencia con Canelo de la plaza de Llo-Lleo. Eran las 18 horas y la gente comenzaba a cumplir con el ritual de las vueltas. Armando llegó con el compañero Fernando Huala. Caminamos por avenida Providencia en dirección a Tejas Verdes.

Armando había propuesto reunirnos al aire libre, pues era más seguro. Parecíamos tres amigos dando un inocente paseo. Pero se trataba de una sesión solemne y de profundo contenido revolucionario. Armando explicó que se acostumbraba en las reuniones de la Jota a designar un presidente. Decidimos que presidiera el compañero Huala.

Armando abordó asuntos internacionales, la situación en Chile y las tareas que debíamos efectuar en Llo-Lleo. Era el informe político.

Varias cosas no entendí y sobre las cuales pregunté más adelante.

Se aprobó mi ingreso a las Juventudes Comunistas y se eligió el secretariado de la base. A la cabeza, como secretario político, quedó Armando. Fernando fue designado encargado de organización.

Entonces, Armando me dijo:

-Compañero Iván (en adelante me llamaría José Soto, nombre de batalla que elegí) necesitamos alguien que se encargue de cobrar las cotizaciones mensuales y controle los carnés (éste era una tarjeta doblada en dos). En su portada se leía en color azul: “Club Deportivo Camilo Henríquez”, en el interior doce cuadritos, uno para cada mes del año, donde se debía colocar la estampilla correspondiente. En la contraportada, se indicaban los tres deberes fundamentales de un “socio”: asistir a reuniones, pagar mensualmente las cuotas y cumplir las tareas asignadas.

De acuerdo, dije, sin darme cuenta que desde el primer día ocupaba un puesto de dirigente, pues había aceptado ser el encargado de finanzas de la base, pasando yo mismo por encima de una de las tres condiciones que había puesto para ingresar a la Jota.

Ese 15 de enero de 1948 se constituyó en el día más importante de mi vida. Esa tarde de verano, cerca del mar, me hice miembro de la gran familia comunista.

En ese día se iniciaba, también, un nuevo capítulo en la historia de la Joven Guardia de la Comuna de San Antonio. Se constituía el núcleo inicial de lo que sería, en pocos años más, un ejemplo de organización juvenil revolucionaria.

Esa noche, antes de dormir, me hice una promesa. Me dije: tal vez no tenga pasta para ser un verdadero comunista, pero a lo menos en tres cosas estoy seguro que jamás fallaré: fidelidad al Partido y a la Jota, responsabilidad para cumplir toda tarea que se me entregue y puntualidad.

Han pasado 70 años de ese inolvidable día del verano de 1948 y sigo siendo un joven combatiente, que sólo anhela contribuir, ahora desde mi célula Julieta Campusano de Ñuñoa, a hacer realidad lo soñado por Marx, Engels, Lenin, Recabarren, Julieta Campusano, Luis Corvalán, Sola Sierra y millones de comunistas.

Temuco: Dos eventos ejemplares

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

Cuando descendió el avión en el Aeropuerto La Araucanía, en Temuco brillaba el sol y la temperatura era agradable.
Eran las 13,30 horas del viernes 25 de agosto de 2017. Me esperaba el compañero Héctor, Secretario del Comité Regional Alberto Molina del Partido Comunista de Chile. Somos camaradas y amigos desde hace más de 40 años. Fue mi alumno cuando yo ejercía como Profesor de Historia en la Universidad de Chile, sede Temuco.
Ahora, llegaba a esa ciudad, invitado por una Comisión encabezada por la compañera Karla, Encargada de Educación adjunta al CR; e integrada por el compañero Héctor, la compañera Julia, Encargada de Finanzas del CR y el siempre activo compañero Eduardo. Esta Comisión contó con la decisiva colaboración de las Juventudes Comunistas.

Acto público

El viernes 25 de agosto, a las 18,30 se inició puntualmente en la Sala DICREP, el acto convocado por el Centro Cultural Nuevo Amanecer y la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Temuco. Ante un público de alrededor de 50 personas, expuse sobre el tema “Triunfo de un proceso histórico: 4 de septiembre de 1970. La UP al poder”. Al finalizar hubo interesantes preguntas.

Tercera Escuela de Cuadros

El sábado 26 de agosto, a las 9,30 horas se dio inicio a la Tercera Escuela de Cuadros Ricardo Sanhueza, que se desarrolló en el Colegio Carlos Condell de la Haza, en una sala calefaccionada y con todos los elementos necesarios. La organización, perfecta. Con 44 atentos y activos alumnos. De ellos 15 militantes de las Juventudes Comunistas; el resto profesores, trabajadores del Partido.

El legado de Luis Emilio Recabarren

En la mañana, desde las 9,30 horas, en dos etapas separadas por una pausa con colación, tratamos el tema “El legado de Luis Emilio Recabarren”: su vida, obra, pensamiento y sus enseñanzas.
Utilizamos el método de combinar lecturas, realizadas por alumnos, con explicaciones e intervenciones. Resultó motivador y activo. Conclusiones: dar a Recabarren el lugar que le corresponde; seguir su ejemplo: estudiar, librar la lucha ideológica, ponerse de lleno en la campaña electoral por Alejandro Guillier y los candidatos comunistas en la Araucanía.

A las 12,30: almuerzo.

En torno a las normas leninistas

Por la tarde se trabajó en tres etapas, con dos pausas, una con colación. El tema fue: “Normas leninistas de organización y funcionamiento”. Se abordó: Centralismo Democrático, Dirección Colectiva, la Célula o Base, la crítica y la autocrítica. Se utilizó el mismo método de la mañana. A través de una activa y creadora discusión fueron surgiendo algunos de los logros obtenidos en la Región. Los jóvenes comunistas, con justificado orgullo, hablaron del reciente triunfo en la Universidad Católica de Temuco, donde ganaron la Federación de Estudiantes. Los compañeros de Loncoche (de donde concurrieron 12 alumnos: dos de las JJ CC y 10 del Partido) relataron de sus avances logrados en esa Comuna; una compañera que vino desde Pucón contó el excelente trabajo unitario efectuado, que les ha dado enorme prestigio y ha permitido un importante crecimiento en la militancia; se destacó el ejemplar desempeño del compañero Pedro, concejal comunista en la Comuna de Padre Las Casas.

Ceremonia final

Culminó la Escuela a las 18 horas, con una emotiva ceremonia de entrega de Certificados de Asistencia. Dirigió, como lo hizo en toda la actividad, la compañera Karla. Participaron todos los alumnos, que se quedaron hasta el final (este hecho también es digno de destacarse).
El compañero Héctor, Secretario del CR Alberto Molina, intervino destacando la importancia de la escuela y señalando las principales tareas del momento.
Pasaron adelante grupos de cinco alumnos. El compañero Eduardo y yo éramos los encargados de entregarles los Certificados. Abrazos, alegría, fotos. Aplausos, muchos aplausos.
Cuando salimos al patio a sacarnos más fotos, cayeron unas débiles gotitas de lluvia. Por la noche llovió intensamente. Cuando llegó el domingo 27, el compañero Eduardo me llevó al Aeropuerto, no llovía.

La fuerza del ejemplo

Después de un fuerte abrazo con el compañero Eduardo, entré a buscar la salida 3 por donde debía embarcar. A las 10,05 emprendimos vuelo. Durante el viaje recordaba los dos exitosos eventos. En especial la Escuela de Cuadros, su ejemplar desarrollo, que se debió al trabajo preparatorio de la Comisión, en especial de la compañera Karla, que visitó célula por célula informando y matriculando para la Escuela. Otro tanto hizo con las Juventudes Comunistas, las que fueron factor importante en los logros alcanzados.
Hubo una eficaz preparación y un brillante desarrollo.
Escribo esta crónica, recordando lo señalado tantas veces por Lenin
sobre la fuerza del ejemplo.

Nada más que una sombra en el muro (Hiroshima, 6 de agosto de 1945)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren,  CEILER

Tengo ante mí una fotografía en blanco y negro. Apareció en la página 9 de la revista ‘El Correo’ de la UNESCO  del mes de noviembre de 1964. El tema: una solitaria escalera de mano afirmada sobre un muro ennegrecido.

A primera vista nada extraordinario se aprecia en ella. Pero al fijarnos un poco mejor, descubrimos que la escalera proyecta una rara sombra en la pared. Qué curioso: en la sombra aparece claramente un hombre bajando por la escalera.

Pensamos que se trata de un buen truco fotográfico, pero al leer la nota adjunta, un escalofrío nos recorre la espalda: “Al explotar la bomba atómica en Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, no dejó de un hombre que bajaba  por una escalera de mano nada más que esta sombra sobre la pared. El cuerpo de ese hombre absorbió las radiaciones y sirvió de pantalla a la ola calorífica intensa que golpeó ese muro situado detrás suyo. El hombre quedó pulverizado y la escalera de mano siguió en pie, tal como la había colocado él”.

FUE UNA DE LAS 300 MIL VÍCTIMAS

Y ese hombre, del que no quedó nada sino su sombra sobre un muro ennegrecido, fue una de las 300 mil víctimas que sucumbieron la horrible mañana del 6 de agosto de 1945, en que los imperialistas norteamericanos lanzaron una bomba atómica sobre la pacífica ciudad japonesa de Hiroshima.

De este crimen bárbaro, inhumano y sin justificación alguna se han cumplido 66 años.

ERA UN DÍA COMO CUALQUIERA

Ese día 6 de agosto de 1945 la vida se deslizaba apaciblemente en Hiroshima, a pesar de la guerra. La gente iba a comprar, trabajaba, conversaba. De  pronto el lejano ruido de un avión volando a gran altura. Luego, y sin aviso previo, una horrenda explosión. Una luz que enceguecía, un calor que abrasaba. El fatídico hongo alzándose encima de  la ciudad. Y abajo, destrucción, muerte terror, quemaduras horribles…

¿POR QUÉ HIROSHIMA Y NAGASAKI?

Era agosto de 1945. Terminaba la Segunda Guerra Mundial. Alemania  e Italia se habían rendido. Sólo Japón quedaba del Eje. Todo indicaba que pronto se entregaría. Fue en ese momento cuando, ante una humanidad atónita, los imperialistas perpetraron el crimen atómico.

¿Por qué eligieron a Hiroshima y tres días después a Nagasaki?

Ello estuvo explicado en un Informe Oficial de la Dirección de la aviación estratégica de bombardeo de los Estados Unidos. Allí se dice: “Hiroshima y Nagasaki fueron escogidos como objetivos del bombardeo a causa de la concentración  y de las actividades de su población”.

Fue elegido como blanco para lanzar la bomba un puente de hormigón, ubicado en el centro de Hiroshima, y a cuyos lados había dos residencias para niños evacuados de otras ciudades.

ORGULLOSOS DEL CRIMEN

Contrariamente a lo que  se pudiera pensar, no hubo el arrepentimiento de los responsables directos de ese crimen. El presidente Harry Truman escribió en sus Memorias: “Era yo quien debía decidir, en defi8nitiva, dónde y cuándo emplear la bomba atómica… Yo decidí… Fue éste el mayor acto de la historia”. Cuánta jactancia, soberbia e insensibilidad  encierran estas palabras del más alto representante del imperialismo estadounidense de entonces.

PRETENDEN JUSTIFICAR EL HOLOCAUSTO

Algunos pretenden justificar el crimen atómico señalando que fue necesario para poner fin a la guerra. Pero el reaccionario Primer Ministro británico Winston Churchill, con franqueza, escribió: “Sería erróneo suponer que el destino del Japón fue decidido por la bomba atómica”. Por su parte el político estadounidense Leahy declaró: “En mi opinión, el uso de esa bárbara arma en Hiroshima y Nagasaki, no constituyó ninguna ayuda esencial en nuestra guerra contra Japón”

¿CUÁL FUE LA VERDADERA RAZÓN?

¿Por qué entonces el bombardeo atómico?  Finletter, secretario de aviación de Estados Unidos escribió: “El empleo de las bombas atómicas perseguía el objetivo de poner nocaut al Japón antes de que Rusia entrara en la guerra o, por lo menos, antes de que Rusia pudiera demostrar su participación en la guerra”. En otras palabras, el bombardeo atómico tuvo por objeto de que Japón se rindiera sólo a Estados Unidos.

CHANTAJE ATÓMICO

Un segundo objetivo fue chantajear a la Unión Soviética  con la poderosa arma nuclear. Al respecto, el profesor inglés  Blackett, afirmó: “Las explosiones de las bombas atómicas no fueron el último acto de la Segunda Guerra Mundial, sino el primer acto de la guerra fría contra Rusia”

CON LA MARCA DE LAS BESTIAS

El periódico estadounidense The New York Times, señaló en 1945: “El uso de la bomba atómica nos costó caro: estamos señalados ahora con la marca de las bestias”.

Y en este 71 aniversario de aquel terrible crimen contra la humanidad, podemos hoy agregar que,  una vez más, quedó en claro quiénes son los verdaderos terroristas.

 

La oscura obsesión de Heraldo Muñoz contra Venezuela

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio  Recabarren, CEILER

Heraldo Muñoz Valenzuela, militante del PPD, lo fue también del PS, es cientista político. Estudió en la Universidad Católica de Chile, con posgrados en tres universidades de Estados Unidos: Harvard,   Denver y la Estatal de Nueva York.

Tiene largo recorrido en el terreno internacional. Embajador en el Gobierno de Frei Ruz.Tagle, Subsecretario de RR EE y Secretario General  de Gobierno en la administración de Patricio Aylwin; Ministro de RR EE en el actual Gobierno de Michelle Bachelet. Aquí cuenta con un decidido apoyo de los sectores de derecha dentro y fuera del Gobierno.

Don Heraldo Muñoz Valenzuela se ha transformado,  sin que nadie –aparentemente- le asigne ese papel, en una especie de vigía de la defensa de la democracia continental.

LUNES 1º DE MAYO DE 2017

En el acto deL Día Internacional de los Trabajadores, el Presidente venezolano Nicolás Maduro, basándose en la Constitución

Bolivariana,  convocó a una Asamblea Nacional Constituyente.

MARTES  2 DE MAYO DE 2017

Con encomiable rapidez saltó Heraldo Muñoz a la palestra. Refiriéndose  a la convocatoria del Presidente Maduro,   proclamó:   “La ya difícil situación de Venezuela sin duda se está tornando aún más compleja, se ha agravado”.

En un punto de prensa organizado especialmente para hablar de la crisis en Venezuela, el ministro Muñoz dijo  que “Sabemos del anuncio del presidente Maduro el día de ayer de convocar una Asamblea Constituyente, y hasta ahora sabemos solamente que esta Constituyente no se conformaría a través del sufragio universal, libre y secreto, sino que a través de la representación de sectores sociales. Esto implicaría aparentemente, tenemos que esperar los detalles, la disolución de la Asamblea Nacional que fue elegida por el pueblo venezolano a través de las urnas”. (Lo que es absolutamente falso)

En esta línea, Heraldo Muñoz manifestó que “vamos a mantener contacto con los otros cancilleres, hemos estado comunicándonos esta mañana”.

Concluyó diciendo: “Cuando sepamos más detalles de este anuncio en el marco de alguna reunión de cancilleres o a través de otra modalidad, les comunicaremos la opinión no sólo de Chile sino de un grupo a de países afines”.

VOLÓ DE INMEDIATO A WASHINGTON

Don Heraldo viajó muy pronto a Estados Unidos. El 5 de mayo de 2017 se reunió en Washington con el secretario de Estado  de Donald Trump, Rex Tillerson.

El Canciller del Gobierno de Bachelet reiteró la opción de una “salida negociada” a la crisis en Venezuela. En la ocasión también trataron las relaciones comerciales entre los países y una posible visita de Michelle Bachelet a Donald Trump este año.

Ese mismo  viernes 5 de de mayo, Heraldo Muñoz en una rueda de prensa  ofrecida en Washington dijo que el Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, está por “una salida negociada” para ayudar a Venezuela a superar la crisis.

LUNES 19 DE JUNIO DE 2017:   VOCERO DE PAÍSES INJERENCISTAS

El lunes 19 de junio de 2017, el canciller Heraldo Muñoz leyó una declaración, que fue suscrita por once países de la región, que tiene como objetivo buscar una salida a la crisis en Venezuela.  Y es que en el texto -firmado por Chile, Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Honduras, Guatemala, México, Paraguay y Perú- los países plantearon la necesidad de buscar una “salida concertada por parte de todos los actores venezolanos” a la crisis que contemple varias condiciones. Entre ellas, el cese de la Asamblea Constituyente en la forma que ha sido planteada, la liberación de los presos políticos, término de detenciones arbitrarias y el uso de tribunales militares para procesar a civiles.

En la misiva leída por el ministro Muñoz, además se pide dar fin a la violencia y a la transgresión de los Derechos Humanos, así como también respetar el orden constitucional

MARTES 20 DE JUNIO DE 2017

Tras este hecho, el martes 20 de junio de 2017 la canciller venezolana, Delcy Rodríguez,  señaló que su país “repudia declaraciones destempladas e impertinentes” de Muñoz “que se entromete en asuntos internos de Venezuela”.

Sostuvo que “Exijo a canciller Heraldo Muñoz, en nombre del pueblo de Allende, promover en su país una Constituyente que derogue Constitución de Pinochet”. Añadió que “el gobierno chileno ha sido incapaz de derogar leyes pinochetistas pero pretende intervenir en poderes constituyentes del pueblo venezolano”.

DIME CON QUIÉN ANDAS…

El jefe de la Santa Alianza

El “defensor chileno  de la democracia” participa en una Santa Alianza, formada por  diez países enconadamente anti bolivarianos.

¿Cuáles son?

-Argentina: Su actual presidente Mauricio Macri aplica una salvaje política neoliberal contra los trabajadores argentinos. Exigiendo el cambio de política del gobierno están en las calles profesores, empleados públicos, agricultores. Todos perjudicados por la crisis. Macri en vez de escucharlos, los reprime. Es un fiel aliado del imperialismo encabezado por Trump.

-Brasil: Preside  el gobierno Michel Temer, al que se escaló como fruto de un golpe de Estado dado a la Presidenta Constitucional Dima Rousseff, por la mayoría reaccionaria del Senado. Aplica una política neoliberal contra los trabajadores. Brasil está convulsionado por las protestas populares. Temer acusado de corrupción, tiene un 9% de apoyo de la ciudadanía y es pro imperialista.

-Canadá. Es una nación que está gobernada por una monarquía constitucional, que encabeza la reina Isabel II.

-Colombia: Gobierna Juan José Santos, que cierra los ojos ante los asesinatos de decenas dirigentes populares, especialmente campesinos por parte de los paramilitares; decididamente pro imperialista y entusiasta aplicador de medidas neoliberales.

-Estados Unidos: Encabeza la nación imperialista Donald Tump, que dispara contra toda nación que le parece un peligro o que es progresista: Rusia, China, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Corea el Norte, Siria, Palestina. No colabora con el medio ambiente. Es el gendarme de su insubordinado “patio trasero”.

-Honduras: Presidente Juan Orlando Hernández Alvarado. Está acusado de tener vínculos con las mafias. No hay que olvidar que en ese país un golpe cívico-militar derrocó  en 2009 al presidente constitucional  Manuel Zelaya, abriendo con ello el paso a gobiernos reaccionarios.

-Guatemala: Presidente Jimmy Morales, un buen cómico, pro imperialista y envuelto en escándalos por corrupción. Aplica una política neoliberal, que ha  sumido al pueblo en la pobreza.

-México: Presidente Enrique Peña Nieto. Que nada hace contra las violaciones de derechas humanos. Estudiantes y campesinos asesinados o desaparecidos.  Subordinado  al imperialismo.

-Paraguay: Horacio Cartes, empresario, del reaccionario Partido Colorado está en el gobierno. Ha sido condenado por estafa al Banco Central de Paraguay. Eun golpe cívico-militar derrocó en 2012  al presidente constitucional Fernando Lugo, iniciando una serie de gobiernos reaccionarios.

-Perú: Gobierno el banquero Pedro Pablo Kuczinski, que lleva adelante una política neoliberal, que perjudica a trabajadores. Médicos, profesores y otros gremios salen a las calles a protestar, el gobierno los reprime. El  banquero es fiel servidor del imperialismo.

LUNES 31 DE JULIO

A través de su cuenta de Twitter, el ministro de Relaciones Exteriores Heraldo Muñoz, confirmó su presencia en la reunión de cancilleres que se realizará en Lima, para analizar la situación en Venezuela tras las elecciones para conformar la Asamblea Constituyente.

Ya confirmé mi participación en reunión de Cancilleres afines en Lima próxima semana para analizar situación Venezuela post-Constituyente.

Mediante un comunicado, la cancillería peruana precisó que “frente a la situación y su impacto sobre el orden democrático en Venezuela, el Perú ha invitado a una reunión de ministros de Relaciones Exteriores a realizarse en la sede de nuestra Cancillería el martes 8 de agosto próximo, a efectos de evaluar la situación en dicho país”.

Se espera que participen además Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Paraguay.

Y SIN EMBARGO SE MUEVE…

Pese a las “exigencias”  de don Heraldo y sus nueve socios de la Santa Alianza, en el sentido  de que se impida la Asamblea Nacional Constituyente, ésta se inauguró exitosamente el viernes 4 de agosto de 2017, rodeada por el apoyo de más de 8 millones de venezolanos y con el apoyo solidario de 57 países del mundo.

 

57 PAÍSES APOYAN REVOLUCIÓN BOLIVARIANA

Un total de 57 países reunidos en Ginebra, en el marco del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas,  suscribieron una contundente declaración en la que solidarizaron con la República Bolivariana de Venezuela y rechazaron cualquier forma de intervención extranjera en sus asuntos internos.

El documento fue suscrito por Rusia, China, India, Sudáfrica, Irán, Vietnam, Argelia, Egipto, Jordania, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Pakistán, Irak, Líbano, Libia, Angola, Etiopía, Palestina, Qatar, Bielorrusia, Arabia Saudita, Azerbaiyán, Siria, Ecuador, Bolivia, Cuba, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, Dominica, Bahréin, Comoras, Yibuti, Somalia, Sudán, Túnez, Yemen, República Democrática Popular de Corea, Eritrea, Namibia, Laos, Filipinas, Sudán del Sur, República del Congo, Burundi, Zimbabue, Myanmar, Timor Leste, Tayikistán, Omán, República Democrática del Congo, Nigeria, Guinea Ecuatorial, Mauritania, Mozambique, Togo y Venezuela.

Declaración conjunta en apoyo a Venezuela:

1.   Reconocemos el imperativo de todos los Estados de respetar la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, de conformidad con los principios universales de no interferencia en los asuntos internos establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.

2.    Consideramos que es al pueblo venezolano a quien compete, exclusivamente, determinar su futuro sin injerencias externas.

3.    Apoyamos al Gobierno Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela en su compromiso de preservar la paz y mantener la institucionalidad democrática en el país, así como su determinación de garantizar la plena observancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales en Venezuela.

4.    Respaldamos la reiterada convocatoria que ha hecho el Presidente Nicolás Maduro Moros al diálogo político entre los diferentes sectores que hacen vida en Venezuela, con el propósito de preservar la paz y garantizar la estabilidad de las instituciones democráticas del país.

5.   Celebramos los encomiables esfuerzos realizados en pro del diálogo político y la paz por la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, de España; Martín Torrijos de Panamá; y Leonel Fernández, de República Dominicana, junto con el Enviado Especial de la Santa Sede.

6.   Apoyamos, asimismo, la incorporación de países de América Latina y el Caribe al fomento del diálogo político en Venezuela, a saber: El Salvador, Nicaragua, República Dominicana, Uruguay y los Estados miembros de la CARICOM.

7.   Condenamos cualquier acción que perturbe la paz, la tranquilidad y la estabilidad democrática, socavando la institucionalidad democrática de la República Bolivariana de Venezuela y que amenace su soberanía.

8.   Consideramos que la comunidad internacional debe fomentar las capacidades y proporcionar ayuda técnica tomando como base la solicitud del País concernido, para tratar los desafíos de derechos humanos del país.

¿HASTA CUANDO SEGUIRÁ CHILE EN LO INTGERNACIONAL ALIADO CON LOS GOBIERNOS DE LA SANTA ALIANZA, BAJO LA BATUTA DE DONALD TRUMP?

Acto de Homenaje a Luis Emilio Recabarren

Con gran éxito se realizó en domingo 9 de julio de 2017, en Plaza Almagro el acto en homenaje al 141 natalicio de Luis Emilio Recabarren.

Este fue convocado por el Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren-CEILER, la Confederación Nacional de Trabajadores de la Construcción (CNTC-CUT), el Sindicato de la Construcción-Excavadores-Alcantarilleros y la Universidad Abierta LER.

Junto al busto se Recabarren se depositó una corona de flores del CEILER y flameaban  banderas de la CUT, CNTC, Sindicato de loa Construcción y del Partido Comunista de Chile.

El evento, conducido por la directora del CEILER,  Norma Acuña, se inició con la canción “A Luis Emilio Recabarren”.

Hubo tres oradores: Iván Ljubetic Vargas, por el CEILER, Sergio Iván Troncoso, por el Sindicato de la Construcción, y José Santos por la CNTC-CUT.

Siguiendo la tradición iniciada por Recabarren, también hubo número artístico: el dúo Pamela y Leo, que interpretó dos hermosas canciones.

El himno de los trabajadores del mundo, La Internacional, cantada a todo pulmón en ese mediodía de invierno, puso fin al homenaje a Luis Emilio Recabarren, el padre del Movimiento Obrero chileno, fundador del Partido Comunista de Chile, constructor del movimiento sindical revolucionario, pionero de la prensa y la cultura proletaria.

Discurso de Iván Ljubetic, Director del CEILER

HACE 141 AÑOS by CEILER on Scribd

Hace 30 años: La Masacre de Corpus Cristi

Por Iván Ljubetic Vargas

La capacidad operativa mostrada por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez en el intento de tiranicidio  llevado a cabo el 8 de septiembre de 1986, preocupó seriamente a los aparatos represivos de la dictadura. Conocedores que la plana mayor del FPMR se reuniría a comienzos de junio de 1987 en Santiago, los agentes de la tiranía vieron en ese evento la posibilidad de exterminar a los principales dirigentes del FPMR.

IDENTIFICACIÓN DE FRENTISTAS

Datos acumulados gracias a las torturas y la labor de algunos infiltrados, la CNI logró identificar a algunos de ellos. A comienzos de 1987 iniciaron una tenaz labor de seguimientos y de colocar puntos fijos sobre dirigentes del FPMR  Así preparabas los esbirros de Pinochet lo que llamaron “Operación Albania”, masacre que perpetrarían el 15 y 16 de junio de 1987.

Uno de los  logros más importantes de los servicios represivos fue la identificación de José Joaquín Valenzuela Levi, quien había comandado el intento de tiranicidio con el nombre de “Ernesto”. En los registros de la CNI aparecía con el nombre de “Rapa Nui”, pues fue visto por primera vez saliendo de una vivienda en una calle con ese nombre.

EL ASESINATO DE IGNACIO VALENZUELA

Por su parte, Ignacio Recaredo Valenzuela era conocido como “Chaqueta de cuero”, por la vestimenta que usaba al momento de su primera detección.

Ignacio Recaredo Valenzuela Pohorecky era seguido desde marzo de 1987. Destacado ingeniero y académico en la vida pública; en la privada, era uno de los seis más altos oficiales del Frente. De gran valentía había participado en el asalto a una armería y se había enfrentado a funcionarios de seguridad en varias ocasiones.

El 15 de junio de 1987,  desde las 6 de la mañana, agentes de la CNI lo esperaban afuera de su domicilio, en la remodelación San Borja. Abandonó su casa. Fue seguido durante horas. Alrededor del mediodía, agentes le dispararon en la calle Alhué, en Las Condes, desde un furgón a unos 25 metros de distancia. Recibió tres impactos, uno de ellos en el tórax, que le resultó mortal; otro en el glúteo y el tercero en el pie. Además, un árbol tras el cual  se refugió registró cuatro impactos y la casa por donde él iba pasando también evidenció balazos. Valenzuela estaba a escasos 30 metros de la casa de su madre, cuando fue interceptado.

La CNI informó que Valenzuela portaba una pistola y una granada. Pero  testigos presenciales afirmaron que no iba armado y que sólo atinó a darse vuelta, por lo cual le dispararon en un glúteo y en un pie. Los testigos señalaron que minutos antes de los hechos fueron advertidos de que iban a producirse disparos y que debían alejarse del lugar.

Ignacio Recaredo Valenzuela fue asesinado fríamente por los verdugos de la dictadura.

EL ASESINATO DE PATRICIO ACOSTA

Ese mismo 15 de junio de 1987, seis horas más tarde, otro numeroso grupo de agentes estaba apostado en calle Varas Mena, en San Joaquín. Acechaban a Patricio Acosta Castro, un importante oficial del FPMR. Desde hacía una semana los agentes se desplazaban en automóviles.

Esa tarde, Patricio Acosta salió de su casa cerca de las 18 horas. Era estrechamente vigilado. Se dirigió hacia Santa Rosa.  A llegar a esa calle, se devolvió hacia su casa. Le salieron al paso unos agentes, encabezados por el capitán Zúñiga, quien le disparó, de improviso, a unos siete metros de distancia. Patricio Acosta cayó al suelo.

Según testimonios de testigos, la víctima cayó arrodillada. Entonces lo rodearon alrededor de ocho sujetos, entre ellos Zuñiga. Ya reducido, en vez de ser llevado a un centro asistencial, Acosta fue acribillado. El propio Zuñiga le disparó en la cabeza, mientras otro lo remató con una ráfaga de metralleta. Una vez muerto, un agente de la CNI le puso en sus manos un revólver y un gorro pasamontañas. En esa posición lo filmaron y le sacaron varias fotografías.

EL ENFRENTAMIENTO DE CALLE VARAS MENA

Esa misma noche del 15 de junio de1986, agentes de la policía civil llegaron hasta el inmueble de calle Varas Mena 417. Era  una de las casas, que la CNI decidió allanar, a las 23 horas de esa noche. Allí se produjo el primer y único enfrentamiento real.

La de Varas Mena 417  era utilizada como casa de seguridad y centro de instrucción del FPMR. Allí se encontraba  cerca de una docena de combatientes del  Frente. Hacía las veces de dueña de casa  Cecilia Valdés, que estaba acompañada de su hijo, de dos años. La supuesta pareja de Cecilia era el oficial del Frente Juan Waldemar Henríquez. Los que estaba en la casa ya sabían de la muerte de Ignacio Recaredo Valenzuela y también la de Patricio Acosta, a pocas cuadras del lugar.

Cerca de la medianoche la casa fue asaltada por los agentes. Se produjo un intenso tiroteo entre las fuerzas de seguridad y dos frentistas que cubrieron la retirada de sus compañeros desde el interior. Estos fueron Juan Waldemar Henríquez y Wilson Henríquez Gallegos.

Una decena de rodriguistas lograron  escapar en medio de la balacera. Desde los techos de la casa los dos frentistas encargados de la defensa del grupo, respondían el ataque policial con sus armas. En un momento, la techumbre cedió y Juan Waldemar Henríquez, ingeniero de 28 años, cayó herido al interior de una vivienda vecina. Ingresaron los policías al inmueble. Juan Waldemar estaba tendido en el piso, sin ofrecer resistencia. Fue rematado por ráfagas de disparos en el mismo lugar. Algunos testigos señalaron que Henríquez se había rendido y que estaba con los brazos en alto cuando fue ultimado.

Por su parte, Wilson Henríquez,  fue rodeado por los agentes en el patio de otra casa, donde se había refugiado. En breves momentos fue apresado, golpeado, y luego fusilado. Su cuerpo, según el protocolo de autopsia, tenía 21 orificios de bala.

Entre los que escaparon por los techos de las casas vecinas, para luego ser capturados, se encontraban Cecilia Valdés, Santiago Montenegro y Héctor Figueroa. Este último era intensamente buscado por su participación en el  intento de tiranicidio en 1986.

EL ASESINATO DE JULIO GUERRA OLIVARES

Casi simultáneamente a los sucesos de Varas Mena, otro centenar de agentes y policías, rodeó el departamento 213, del block 33 de la Villa Olímpica, en Ñuñoa.  Allí Julio Guerra Olivares, conocido al interior del Frente como “Guido”, arrendaba una pieza a Sonia Hinojosa. Estaba clandestino desde su participación como fusilero en el intento de tiranicidio contra Pinochet en septiembre de  1986.

Alrededor de la medianoche, el agente de la CNI Iván Cifuentes forzó la puerta del departamento y lanzó  a su interior  una bomba lacrimógena. Mientras esperaban a que Guerra saliera, llegó otro equipo de seguridad.

Entonces el agente Fernando Burgos, portando una máscara antigás, llegó hasta el baño del segundo piso. Allí encontró a Julio Guerra, a quien abatió de cuatro balazos. Posteriormente, el cuerpo fue rematado por otro agente y lo dejaron en el borde de una escalera.

La autopsia de Julio Guerra demostró que tenía disparos a corta distancia, siempre de arriba hacia abajo y de atrás hacia adelante. Dos de ellos en los ojos. Además se comprobó que el frentista no estaba armado.

ASESINATOS EN CALLE PEDRO DONOSO

El último capítulo de la llamada “Operación Albania” por la dictadura, se escribió en un abandonado inmueble de la calle Pedro Donoso Nº 582, en la comuna de Recoleta.

Hasta allí fueron llevados siete frentistas, detenidos en las horas previas y que estaban en los cuarteles de la CNI.

Ellos eran: José Joaquín Valenzuela Levi, el comandante “Ernesto”, Esther Cabrera Hinojoza, Ricardo Rivera Silva, Ricardo Silva Soto, Manuel Valencia Calderón, Elizabeth Escobar Mondaca y Patricia Quiroz Nilo.

La orden dada por el general Salas Wenzel fue eliminarlos.

El mayor Álvaro Corbalán le ordenó al agente Iván Quiroz que eligiera a cinco oficiales para que se hicieran responsables de juntar a su gente para llevar a cabo la eliminación de los siete detenidos.

La madrugada del 16 de junio de 1987, los detenidos fueron trasladados en caravana a la casa deshabitada de calle Pedro Donoso 582.

Según versiones de vecinos de la casa de calle Pedro Donoso las personas que esa noche llegaron detenidas estaban descalzas, con los brazos atados atrás de la espalda, amarrados y con la vista vendada.

Según la CNI, esa noche había cerca de un centenar de agentes, carabineros y detectives dentro y fuera de la casa. La orden para que los efectivos asignados a cada víctima percutara sus armas se dio lanzando un ladrillo en el techo, mientras el resto de los agentes disparó al aire y gritó para dar a los vecinos la idea de un enfrentamiento. Alrededor de las 5.30, los siete frentistas fueron acribillados. Después, entró en acción el capitán Francisco Zúñiga, quien procedió a rematar a cada una de las víctimas.

En el primer dormitorio quedaron los cuerpos de Ricardo Rivera Silva, con cinco impactos recibidos a mediana distancia, y de José Joaquín Valenzuela Levi, con 16, efectuados a corta distancia.

En el primer pasillo fue muerto Manuel Valencia Calderón, con 14 disparos hechos desde unos tres metros, en ráfaga. Del informe balístico y de la autopsia se concluye que fue colocado al final de este pasillo, donde había una puerta abierta, y fusilado.

El cuerpo de Ester Cabrera Hinojosa, con cinco impactos de bala, fue encontrado en el interior de la cocina. En ese lugar no hay huellas de disparos. Del análisis de los peritajes se concluye que la víctima fue fusilada en un pasillo lateral y que, posteriormente, su cuerpo fue dejado en la cocina.

El cuerpo de Ricardo Silva Soto presentaba 10 impactos de bala. De acuerdo con los informes periciales, fue baleado dentro del segundo dormitorio y rematado en el suelo, según revelan varios impactos en el piso de la pieza. Un detalle significativo de que no hubo enfrentamientos es el hecho de que Ricardo Silva presentaba heridas de bala en las palmas de sus dos manos, en un intento instintivo de protegerse, desde el suelo, de las balas con que finalmente lo mataron.

Muy cerca del cuerpo de Ricardo Silva fue encontrado el de Elizabeth Escobar Mondaca, con 13 impactos de bala, 10 de los cuales fueron efectuados a muy corta distancia, según la autopsia. La joven, igual que Ricardo Silva, fue baleada primero dentro del segundo dormitorio y, posteriormente, rematada a menos de un metro de distancia, con varias ráfagas, contra un muro de una habitación deshabitada. El cuerpo de Patricia Quiroz Nilo apareció al fondo del extenso pasillo interior de la casa de Pedro Donoso y presentaba 11 impactos de bala.

Un policía que estuvo en todos los lugares donde murieron las personas en la Operación Albania, declaró en el proceso que todos los sitios del suceso estaban profundamente alterados y que al llegar a ellos los impactos de bala en los muros habían sido removidos. También declaró que “todas las armas de las víctimas estaban colocadas en la mano izquierda”.

EL PROCESO Nº 39. 122-87

Estos hechos fueron investigados en el proceso judicial rol Nº 39.122-87.

El 28 de enero de 2005 el ministro en visita Hugo Dolmestch condenó en primera instancia a cadena perpetua al ex director de la CNI Hugo Salas Wenzel, por los asesinatos cometidos en el marco de la llamada Operación Albania. Asimismo, sentenció a quince años de prisión al ex jefe operativo de ese disuelto organismo Álvaro Corbalán, y a diez años al ex oficial de Carabineros Iván Quiroz, quien fue pieza clave de esta operación. Este último permaneció prófugo de la justicia desde el momento de conocerse el fallo de última instancia, en septiembre de 2007, siendo apresado por la policía el día 23 de enero de 2008 en Concepción, e ingresado al día siguiente en la Cárcel de Punta Peuco.

En el fallo dictado por el ministro en visita se señaló que Salas Wenzel fue condenado a la pena de presidio perpetuo como co-autor de los delitos de homicidio simple de los doce frentistas asesinados en junio de 1987.

NO AL OLVIDO

La dictadura fascista fue un régimen en que junto a los militares, estuvieron muchos civiles. Ocuparon cargos decisivos en el Gobierno: Ministros, asesores, etc. No pocos de ellos están ahora en el Gobierno de Piñera y en el

Parlamento. Han pasado piola. Jamás han enfrentado un juicio. Se visten con ropaje democráticos. Son de la UDI y no sólo de ahí.

Ellos, con todo cinismo se atreven a hablar contra los comunistas, contra la ejemplar democracia venezolana, contra  la Cuba heroica  y se lanzan contra los exonerados políticos.

No podemos olvidar crímenes tan terribles como los perpetrados en junio de 1987 ni a los asesinos y sus cómplices

Recordemos a los doce héroes masacrados por luchar contra la tiranía y por la democracia.

Y, en su homenaje, continuemos sin claudicar la lucha de clases, castiguemos a la derecha que tiene una historia manchada con sangre patriota.