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Los seres concientes forjan la historia (XXXVII)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

CAPÍTULO XXXVII: Ganar a la gente antipiñerista para que vote en la segunda vuelta

La TV mostró una escena muy decidora. Era el domingo 19 de noviembre de 2017, alrededor de las 19 horas. Lugar: una mesa de votación en el Estadio Nacional. Se leían las preferencias de los votos de candidatos a Presidente de la República. Había mucha gente siguiendo con gran interés la lectura que hacía el presidente de la mesa. Cada vez que salía el nombre de Sebastián Piñera, pifias y un grito: “Cualquiera, cualquiera, menos Piñera”. A pesar de esa manifestación, Pillín sacó la primera mayoría.

Esta emblemática escena refleja lo ocurrido con la votación de la primera vuelta. A pesar del repudio generalizado, se impuso la derecha.

Ello se debió, entre otras razones, a que la derecha -que es muy ducha en todo tipo de engaños-, logró crear una atmósfera en que era posible que Piñera (como sostuvo la encuestadora Marta Lagos) ganara en primera vuelta.

Es innegable el rol jugado por las encuestas. Su utilización sirvió para crear la sensación de que Piñera estaba asegurado. Por ejemplo, la Encuesta CADEM Estudio electoral Nº 6 de fecha 3 de noviembre de 2017 le dio al candidato de la derecha el 45%. La Encuesta CEP le atribuyó el 44%.

Pero, los hechos, los porfiados hechos, al decir de Lenin, derrotaron los falsos vaticinios. Piñera no ganó en primera vuelta. Peor aún para la derecha, sacó un 36,64% de los sufragios y no el cuarenta y tanto por ciento que había pregonado la derecha, con el respaldo de todas las encuestas que le daban más del 40%. Fue esto una derrota para la reacción.

Ante el rotundo fracaso de la industria de las encuestas, los canales de noticias de la TV dieron la oportunidad a responsables de esas encuestas para sacarse los balazos. Marta Lagos, que aprovechó para hablar de sus altos contactos internacionales, le echó la culpa a la metodología de las encuestas. Roberto Izikson, de CADEM, intentó demostrar –sin lograrlo- que ellos no habían fracasado.

Lo que está claro que esa campaña del engaño tuvo su efecto en sectores de la población. Incluso hubo compañeros despistados que me escribieron sosteniendo que no había nada que hacer y que ésta era carrera corrida para la derecha.

Esto neutralizó y desmotivo a cierta cantidad de electores. Es difícil calcular cuántos. Pero de haberlos, los hubo.

Si ello afectó a militantes, habría que ver si sus células funcionan, si estos despistados concurren a reunión, si leen y estudian los materiales partidarios.

Entonces volvemos a lo planteado en capítulo anterior: la imperiosa necesidad de que un partido revolucionario funcione como tal, de acuerdo a las probadas normas leninistas.

Tengo el convencimiento, que en medio de fragor electoral, el Partido Comunista debe avanzar decididamente en adoptar plenamente las normas leninistas.

Y no me vengan a decir: -pasemos primero la contingencia y después arreglamos lo de las normas leninistas. Al contrario, compañero. Son en estos días plenos de actividades electorales, cuando debemos ir empleando los métodos leninistas: el funcionamiento vital de las células, la dirección colectiva, el centralismo democrático.

Reúne tu célula para planificar el trabajo y salir hacia la gente. Necesitamos dirigentes que sean líderes, capaces de encantar y conducir con su ejemplo. Cada militante debe estar pleno de pasión revolucionaria, dispuesto a jugarse a concho por la tarea de ganar conciencias y votos. Empecemos por los más cercanos y de fácil acceso: familiares, militantes alejados, vecinos, colegas. Recurramos a las listas de los miles de adherentes que firmaron en la campaña Gladys Marín.

Confecciona una lista con quienes debes contactarte personalmente, por teléfono, por correo.

De cada uno de nosotros depende el triunfo del futuro. La tarea es simple y grandiosa: ¡ganar a la gente antipiñerista para que vote en la segunda vuelta!

Seamos seres conscientes, forjemos la historia.


Ver:

Los Seres Concientes Forjan la Historia Vol. 1

En medio de la contingencia de la segunda vuelta les invitamos a difundir entre sus redes el texto de nuestros compañero Iván Ljubetic, Los Seres Concientes Forjan la Historia, Vol. 1. Son 34 capítulos en 90 páginas, donde se repasa el Programa Político de la Presidenta Bachelet, las acusaciones que pesan sobre Piñera, el rol de nuestro Partido y caminos a seguir.

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Los Seres Concientes Forjan La Historia Vol1, por Iván Ljubetic by CEILER on Scribd

Los seres concientes forjan la historia (XXXV)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

CAPÍTULO XXXV: ¡Ahora a ganar la segunda vuelta!

La Fuerza de la Mayoría logró el objetivo de pasar a la segunda vuelta. Ésta culminará el 17 de diciembre de 2017. Ello nos entrega la posibilidad de conquistar un gobierno que siga la línea de los cambios positivos realizados por Michelle Bachelet. Pero, para hacer real esta posibilidad se necesita comenzar ahora, ahora mismo, a trabajar.

Y en esta nueva etapa es necesario cambiar de actitud, de tranco, todos. De capitán a paje. Me pareció bien lo dicho anoche por Guillier: “Con propuestas claras que nos interpreten a todos” (los sectores progresistas, agregaría yo).

Debemos dar un fuerte golpe de timón. Y en ello, una responsabilidad muy grande la tiene el Partido Comunista. Sus dirigentes no pueden repetir la falta de audacia que tuvieron cuando la derecha de la DC impuso que su candidata se presentara directamente a la primera vuelta. Debieron entonces tener la agilidad de crear las condiciones para que existieran primarias.

El Partido Comunista no puede actuar como si estuviera semiclandestino. Debió aprovechar la conmemoración de los 100 años de la Revolución de Octubre para efectuar un acto de masas, que elevara el fervor revolucionario de militantes, adherentes y simpatizantes. Junto con haber educado en los métodos leninistas de organización y funcionamiento. Pero parece que para algunos hablar de leninismo es mentar la soga en casa del ahorcado.

Fue así como el acto organizado por el Partido Comunista por los Cien Años, fue ratón. Los pocos que asistieron a él, no encontraron allí razones para salir con más fuerzas para la lucha electoral.

EL Partido Comunista tiene (o debe tener) su fortaleza en estar basado en una teoría científica y haber heredado de Lenin sus normas de organización y funcionamiento. Tenemos la amarga impresión que no en todas partes se llevan a la práctica. Para tener éxito en el trabajo de masas –y lo electoral lo es- lo fundamental está en el funcionamiento de las células y el resto de los órganos partidarios.

No somos un partido electorero. Somos un partido revolucionario que, en esta etapa, ha optado por la vía no armada, por la vía electoral. Para nosotros el fin no justifica los medios. Queremos contribuir a derrotar a Piñera en esta segunda vuelta. Pero nuestra acción debe realizarse de acuerdo a las normas leninistas. No reemplazar, por ejemplo, el trabajo celular por continuos ampliados. No sustituir los órganos de dirección por comandos.

Para ello necesitamos elevar nuestro nivel político y orgánico.

En concreto, compañero militante, reúne tu célula y a elaborar el plan de trabajo que nos conduzca a la victoria.

En concreto, camarada adherente y simpatizante, contribuye a hacer realidad eso de “todos contra Piñera”.


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Los seres concientes forjan la historia (XXXII)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

CAPÍTULO XXXII: ¡A la ofensiva!

Aún tenemos tiempo, compañeros. Hay que aprovechar estas horas que nos separan del domingo 19 para conversar con nuestros familiares, amigos, colegas, vecinos. Hay muchos indecisos. Miles y miles que lo están pensando. Quizás les falta el empujón para decidirse a ir a votar y hacerlo conscientemente. ¿No piensas que puedes ser tú el que le ayudes a decidirse? La peor batalla es la que no se da.

Lo primero, es dejar en claro que no se debe dejar en manos ajenas la decisión sobre el destino de Chile y los chilenos.

Lo segundo, que no es lo mismo quién gobierne. En capítulos anteriores hemos entregado elementos que muestran las abismales diferencias entre el candidato Alejandro Guillier y el abanderado de los grandes patrones, Piñera.

Guillier representa la continuidad y fortalecimiento de los positivos avances realizados por el gobierno de la Presidenta Bachelet.

Piñera es la regresión. Algunos de las “revisiones” y desmantelamientos que ha anunciado el derechista son:

  • Congelar expansión de gratuidad en educación;
  • Revisar y “·corregir” ley de interrupción del embarazo por tres causales;
  • Modificar la reforma tributaria; bajar impuestos a grandes empresas;
  • Volver al copago y vía privatizadora en educación;
  • “Corregir” la reforma laboral;
  • Poner freno al proyecto de matrimonio igualitario;
  • Frenar proceso constituyente hacia una real Nueva Constitución;
  • Continuidad de las AFP
  • Despedir a 20 mil funcionarios públicos (a los que de manera insolente trató de “grasa”) No olvidar que en su único gobierno despidió a 11.000 funcionarios públicos.

Por tanto, no es igual quien gobierne.

Tampoco puede ser igual quien tenga mayoría en el Parlamento y en los Cores.

No podemos dar mayoría en el Parlamento a quienes aprobaron la Ley de Pesca o Ley Longueira, que entregó nuestro mar a siete familias.

Que los seres conscientes se impongan sobre la propaganda de los medios en manos de los potentados, sobre el candidato de los millonarios. Piñera es uno de ellos. Tiene una de las tres fortunas más grandes de Chile.

En fin, es la lucha entre la consciencia real de la gente sencilla contra los reaccionarios.

Y para ganar la pelea hay ir a la ofensiva, siempre a la ofensiva.


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Los seres concientes forjan la historia (XXXI)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

CAPÍTULO XXXI: “Una insistencia necesaria”

Con fecha 9 de noviembre “El Siglo” publicó el siguiente Editorial:

El 19 de noviembre lo que se juega son proyectos de país, más que el perfil de una o un candidato.

Esta no es una elección de rostros, de carismas, de formas. Es un proceso de profundas características políticas y estratégicas, y que tendrá un enorme impacto en el pueblo, en la mayoría de los ciudadanos.

El del 19 de noviembre es de aquellos comicios en que, realmente, lo que se juega son proyectos de país, más que el perfil de una o un candidato, u opciones más o menos parecidas en la profundidad de las propuestas.

Esta vez, dicho de manera muy concreta, la disyuntiva es elegir a quien puede continuar ampliando y profundizando reformas y transformaciones, o a quien desea frenar, impedir y retroceder en el proceso de cambios operado en Chile.

En eso, en lo consistente y real, no hay dobles lecturas. En estos momentos, más allá de características personales, es claro que hay quien representa seguir el camino de nuevas realidades en el país, y quien representa una marcha atrás en el camino, preservando realidades negativas.

Los que vayan a votar y también quienes no concurran a sufragar, estarán dando el voto y la ventaja a uno u otro camino.

Es una realidad de que, en ese marco, Alejandro Guillier está sosteniendo las ideas, las iniciativas y los compromisos para seguir con reformas y cambios en diversidad de ámbitos, y es quien, de acuerdo a los análisis y diversidad de sondeos, tiene la mayoría de respaldo en el mundo progresista y de izquierda. Y que Sebastián Piñera, quien aparece con ventaja frente al otro candidato de la derecha, defiende y promueve contenidos programáticos destinados a reforzar el actual esquema económico e institucional, no asumir procesos e iniciativas de cambios y reformas, y granjearse el apoyo de la derecha, de las posturas conservadoras y de los sectores contra-reformistas.

Es imprescindible establecer que lo que se juega no es solo en el ámbito presidencial, también a nivel parlamentario. Quienes deseen avanzar en transformaciones más o menos profundas en distintos ámbitos, deben reconocer que ello requiere de una correlación de fuerzas democrática, progresista y transformadora en el Parlamento, lo que abre el desafío de elegir la mayor cantidad de diputados de esos sectores políticos y sociales.

Hay un elemento que se saca al debate, y es la profundidad de las transformaciones, las características de las reformas, los problemas en concretar cambios genuinos, la profundidad de lo que se hace. No se desconocen dificultades y problemas en el camino. Es más, desde las posturas progresistas y de izquierda se plantea, en efecto, que hay que avanzar mucho más, en muchas materias. El tema es que, en esta coyuntura electoral, el triunfo de una candidatura democrática que está a favor de proseguir las transformaciones, posibilita seguir avanzando, hacer correcciones, ir más allá, dar la pelea por la profundización y ganar la batalla en la disputa programática; eso abre perspectiva. Un avance de la derecha cierra todas esas posibilidades, anula el proceso de reformas, levanta un muro a la ampliación de derechos sociales y ciudadanos. Esto es parte de lo que sitúa esta elección en el énfasis político y estratégico.

Chile y la sociedad chilena han operado en los últimos años enormes y significativos cambios. Sobre todo, tienen que ver con nuevas demandas del pueblo y de las mayorías, desde tener garantizado el acceso a la educación, pasando por justos derechos laborales, hasta la consagración de derechos de la diversidad sexual. Nadie bien documentado y honesto, podrá negar que el actual Gobierno, con el aporte de los parlamentarios y el apoyo del movimiento social, logró avances sustantivos, al punto que hoy todos los sectores políticos tienen en el eje de sus planteamientos el proceso de reformas y los cambios que requiere el país. Nadie bien informado podrá negar que todo sufrirá un retroceso y un congelamiento con un hipotético gobierno de derecha.

El pueblo, los ciudadanos, la sociedad civil en su conjunto, tienen en sus manos -nadie más- el decidir el resultado de la próxima elección, el decidir si el país sigue por el camino transformador y democratizador, o entra en un ciclo contra-transformador y regresivo. Por tanto, más allá de carismas o formas, el ciudadano tiene en sus manos una decisión estratégica, de la mayor importancia por el camino que transite Chile.


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Los seres concientes forjan la historia (XXX)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

CAPÍTULO XXX: Así actúan los medios de los grandes patrones

El diario digital “El Mostrador” publicó el martes 7 de noviembre lo siguiente:

Guarello denuncia que lo llamaron de La Segunda “para matar a Guillier”.

El periodista, Juan Cristóbal Guarello, expresó que “no voy a aceptar que un diario que tiene manchada su historia, que es autor del título más vergonzoso en la historia del periodismo chileno, ‘Exterminados como ratones’, venga aquí a hacerse el vivo, el listo, simplemente y como castigo porque no quise sumarme a una campaña difamatoria, que es la que lleva a cabo La Segunda y otros medios nacionales en contra de Alejandro Guillier”.

Esta mañana el periodista Juan Cristóbal Guarello, al final del programa deportivo “Los Tenores” de Radio ADN, denunció al diario La Segunda por estar haciendo una campaña en contra del senador y presidenciable, Alejandro Guillier, “para que se enteren cómo funcionan las cosas en este país”, indicó.

“Hace un mes, me llamaron del diario La Segunda para que matara a Guiller, repito, que matara a Guiller, para que hablara mal de Guillier. Estuve media hora conversando con el tipo, intentando convencerme de que hablara mal de Guillier, dije que no y que no pensaba sumarme a la campaña”, acusó el periodista deportivo.
Agregó que “días después me volvieron a llamar del diario La Segunda, ahora un editor, para decirme que ellos no estaban en campaña, y que por qué no hablaba mal de Guillier. Me negué sistemáticamente, porque lo conozco y porque no tengo ganas de sumarme a ninguna campaña en contra del ahora candidato del Partido Radical”, manifestó Guarello.

“Hoy el diario La Segunda publica, en top secret, malintencionado, haciéndose los chistocitos, mintiendo además de un cumpleaños de un compañero de colegio al cual voy a ver desde 1981, compañero desde séptimo básico, Fernando Atria, ¿y por qué?, en castigo de que yo no me haya sumado a la campaña en contra de Guillier”, aseguró el comentarista deportivo.

Asimismo agregó que “no voy a aceptar que un diario que tiene manchada su historia, que es autor del título más vergonzoso en la historia del periodismo chileno, ‘Exterminados como ratones’, venga aquí a hacerse el vivo, el listo, simplemente y como castigo porque yo no quise sumarme a una campaña difamatoria, que es la que lleva a cabo La Segunda y otros medios nacionales en contra de Alejandro Guillier, ¿y por qué?, porque Guillier no es de la fronda, porque no representa a la burocracia política de este país”, expresó el periodista.

Finalmente, en el programa, Guarello liquidó al director de La Segunda, Mauricio Gallardo, y le dijo que “Guillier es 100 veces mejor periodista que tú, y yo lo conozco y también trabajé contigo y sé quién eres, gracias”, sentenció.


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Los seres concientes forjan la historia (XXIX)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

CAPÍTULO  XXIX: Afianzar lo conquistado y seguir avanzando

El candidato presidencial de Fuerza de Mayoría, Alejandro Guillier, presentó su  Programa de Gobierno,  mostrándose como el heredero de las reformas de la Presidenta Michelle Bachelet.

Fue en el  acto realizado el martes 7 de noviembre de 2017  en el Teatro Coliseo de Santiago. Allí  Guillier mencionó en varias ocasiones a la Mandataria.  Enfatizó: “vamos a continuar las reformas que  la Presidenta Bachelet ha comenzado. Por ejemplo, señaló, “avanzaremos a un 70%  de gratuidad en educación, una inversión de alrededor de 450 millones de dólares”.

Enfrentó a las críticas de sus oponentes:  “Aquellos que hacen de la política una mala política inventando, tergiversando y engañando dijeron que no teníamos programa… Aquí está el programa”, dijo Guillier  con el documento en sus manos.

Pensando en la segunda vuelta, dirigió unas palabras a Sebastián Piñera : “Vamos a gobernar para la gente y vamos a gobernar con la gente. Quiero señalar a aquellos que no creen en nosotros que aquí hay una propuesta completa, transparente y se dice todo lo que se va a hacer. No como otro candidato que dice que  va a despedir 20 mil trabajadores del sector público”.

Advirtió: “Prepárense todos, porque si la derecha gana, será la persecución más brutal, porque el diálogo que han prometido es falso”, vendrá un gobierno que se entregará a los grandes grupos económicos”.

Manifestó Alejandro Guillier: “Acabaremos con el abuso de los poderosos”. “Abusadores –dijo- se les notifica que se acabará  el abuso de los poderosos”.

Alejandro Guillier señaló: Chile no puede seguir viviendo con una Constitución que nació bajo una dictadura. Chile está preparado para una Constitución debatida  entre todos. Queremos una Constitución que resguarde los derechos básicos: salud, educación y pensiones dignas”.

Sobre derechos de la mujer, planteó que se apoyará el acceso libre, gratuito y garantizado a todos los métodos de anticoncepción, incluido de emergencia“. Además, el abanderado de la centro-izquierda se sumó a la demanda de tener una legislación que garantice igualdad en “remuneraciones con los hombres y la creación de un observatorio de medios para prevenir  la violencia de género”.

Entre las propuestas presentadas, Guillier retomó la idea de Bachelet en su programa del 2013 y que quedó inconclusa, correspondiente a “Educación superior gratuita para el 70 por ciento de los estudiantes más vulnerables”, sumándole el fin al CAE y proponiendo como solución gradual el 1 por ciento de interés real y, si se pierde el trabajo, se termina el cobro. Guillier sostuvo que “Chile no puede  seguir viviendo con una Constitución que nació bajo una dictadura. Chile está preparado para una Constitución debatida  entre todos. Queremos una Constitución que resguarde los derechos básicos: salud, educación y pensiones dignas”.


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Los seres concientes forjan la historia (XXVIII)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

CAPITULO XXVIII: No hay primera sin segunda

A pesar de los múltiples podas a las Reformas impulsadas por el Gobierno de la Presidenta Bachelet, éstas han sido muy importantes. Ellas, unidas a otras positivas medidas adoptadas por esta administración, han hecho de Chile un país más democrático e inclusivo. Ello no lo puede tapar la oscura propaganda de la reacción. Tampoco las destempladas críticas de aquellos que saben que no pueden ganar y exigen el todo o nada.

En estos cuatro años se han ido abriendo antidemocráticos candados dejados por la dictadura de Pinochet. No es el Chile que deseamos la gente democrática. Pero se han colocado las bases para avanzar más y más.

El domingo 19 de noviembre

El domingo 19 de noviembre de 2017, los seres conscientes debemos votar, y votar por un candidato en condiciones de ganar y que dé garantías de mantener y profundizar los cambios iniciados por el actual gobierno. Y éste es Alejandro Guillier.

Hay quienes dicen que votaré por Alejandro Guillier pero en la segunda vuelta. ¿Y si no hay segunda vuelta? Porque si muchos piensan así, en la primera puede ganar la derecha, enterrando no sólo las posibilidades de avanzar hacia un Chile más democrático, sino poniendo marcha atrás.

¡No hay segunda sin primera!

Cada voto es decisivo

Y este domingo 19 de noviembre se eligen -sin segunda vuelta- parlamentarios y cores. Debemos elegir a los candidatos genuínamente de izquierda.

No podemos olvidar que una de las formas en que se puede imponer la derecha es la abstención. Tenemos que asegurarnos que todos nuestros familiares, amigos, vecinos voten y es oro.

¡A derrotar la abstención!


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Los seres concientes forjan la historia (XVIII)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

CAPÍTULO XVIII: La actual campaña electoral y la lucha ideológica

Vivimos un momento de decisión. Ante cada ciudadana o ciudadano se presenta una primera disyuntiva: votar o no votar. Ello depende de su conciencia. Si tiene una conciencia real, si piensa de acuerdo a sus intereses de clase, irá a sufragar.

Los trabajadores de todo tipo debieran votar por Alejandro Guillier.
¿Por qué?

Porque Guillier, candidato independiente, apoyado por los partidos Radical, Socialista, Comunista, PPD, MAS, e Izquierda Ciudadana, representa la continuación y profundización de los cambios realizados por el Gobierno de Michelle Bachelet.

Los dueños de las grandes empresas lo harán por Piñera. Ellos no se pierden. Pero son pocos. Sus votos propios no le bastan para triunfar.

Entonces necesitan distorsionar este cuadro, que corresponde a la realidad económico-social. Y aquí comienzan a jugar su papel los medios de comunicación, que controlan casi totalmente.

La realidad muestra los efectos de la millonaria propaganda a que diariamente son sometidos los trabajadores. La mayoría de ellos no tienen conciencia de sus intereses de clase. Ello debido a que la conciencia del ser humano puede ser real o falsa.

Es real cuando interpreta consecuentemente sus intereses de clase. La conciencia de clase es producto de la educación política, de la educación revolucionaria. Al tener una conciencia real, es actor consciente de la historia.

Por el contrario, la conciencia falsa consiste en no comprender cuáles son sus verdaderos intereses. Vivir como pobre y pensar como burgués. Entonces se actúa inconscientemente, contra sus intereses. No les importará votar y si lo hacen, lo harán por cualquiera, porque todos son lo mismo.

Por esto, la principal tarea de los sectores progresistas es transformar la conciencia falsa de los trabajadores en conciencia verdadera. Y el instrumento para lograrlo es la educación política, la lucha ideológica.

Hay que pasar a la ofensiva, a pesar de los mínimos medios con que contamos.

La tarea del momento es transformar a todos los que viven de su trabajo en un ser consciente, para que así forje correctamente la historia de Chile.


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Los seres concientes forjan la historia (XVII)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

CAPÍTULO XVII: Alertas ante el peligro

A las reformas y cambios a favor de un Chile más democrático e inclusivo señalados en capítulos anteriores hay que agregar otros igualmente importantes: Creación del Ministerio de la Cultura y las Artes, la nueva Ficha Social de Hogares, el proyecto para conocer el contenido del Informe Valech I, etiquetación de alimentos para proteger la salud, la regularización de las propinas para trabajadores de restaurantes, el mejoramiento laboral para trabajadoras de casas particulares, el proyecto de elección democrática de gobernadores (ex Intendentes).

Nadie puede desconocer que el Chile de hoy es mucho más democrático e inclusivo que el que existía al iniciarse al actual Gobierno de la Presidenta Bachelet.

Y sobre este país, que se ha ido despojando de los amarres antidemocráticos de la dictadura fascista, se cierne un grave peligro. Es el negro signo de los que estuvieron en el régimen de Pinochet, personificado por uno que lo defendió públicamente cuando el tirano estuvo detenido en Londres. Su nombre: Sebastián Piñera.

Y es un peligro para la gente sencilla, para los trabajadores, por ser un genuino representante de la clase explotadora. Piñera es, según datos entregado por Forbes, uno de los tres más grandes millonarios en Chile. Su fortuna supera los 2.500 millones de dólares.

En nuestro país vivimos en una sociedad dividida en clases sociales. Dos de ellas son antagónicas: la de los grandes millonarios, entre los cuales está Piñera, y la de los que viven de su trabajo, entre ellos tú que lees estas líneas.

Por esto, en las elecciones del 19 de noviembre de 2017 lo que está en verdad en juego es quien toma las riendas de nuestros asuntos: o son los grandes ricos, como Piñera. o somos nosotros mismos, eligiendo un presidente como Alejandro Guillier, y parlamentarios y cores de la izquierda, que tiene nuestros mismos intereses.

No hay término medio: o se vota defendiendo nuestros intereses o se vota contra nosotros mismos. El no votar, el eludir nuestra responsabilidad ciudadana, equivale a votar por Piñera.


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